Construir mejores Anganwadis En Delhi, la belleza puede ser un poderoso catalizador del cambio social y la participación comunitaria.

Foto: Suryan Dang

14 de septiembre de 2026

Delhi, India

En el barrio de Pachaytan, en las afueras de Delhi, los niños juegan a la rayuela, construyen torres con bloques y garabatean en una pizarra. Este torbellino creativo de actividad no es solo otro día más de juego y aprendizaje. Aquí, algunos de los críticos de arquitectura y diseño más exigentes de Delhi están manos a la obra, explorando las posibilidades de su salón de clases recién construido. Se trata de Udaan, el primer anganwadi piloto diseñado por Social Design Collaborative, un estudio de arte y arquitectura participativo que trabaja con mujeres y niños para diseñar espacios públicos de cuidado infantil en siete barrios autoconstruidos de Delhi, donde viven unas 400.000 personas.

Un anganwadi puede afianzar a una comunidad. Los anganwadi ofrecen programas accesibles de educación preescolar y nutrición, así como servicios de salud para mujeres embarazadas y madres recientes a través del Programa Integrado de Servicios de Desarrollo Infantil de la India.

“Los anganwadi catalizan un acceso progresivo a otros servicios básicos”, afirma Swati Janu, arquitecta y fundadora de Social Design Collaborative. “Una vez establecidos, proporcionan una dirección oficial para el barrio, lo que ayuda a allanar el camino para otros servicios municipales. Este impacto sistémico ha sido la motivación clave detrás de este proyecto”.

Aunque el centro Udaan se construyó en solo dos semanas, antes de poner la primera piedra hubo meses de colaboración entre maestros, familias y estudiantes hasta llegar al diseño final.

Y todo comienza por ponerse a la altura de los niños. Desde su perspectiva, ¿qué pueden ver? Esto determina a qué altura se pintan los murales en las paredes y dónde se colocan los espejos. ¿Hasta dónde alcanzan? Todas las estanterías, los compartimentos y los juegos montados en la pared están colocados de tal manera que cada niño pueda interactuar con su entorno. El resultado es un espacio diseñado específicamente para los pequeños, un espacio que considera cómo la pedagogía puede extenderse más allá de las paredes del salón de clases para fomentar el desarrollo de las habilidades motoras gruesas y finas de los niños.

En otras partes de Delhi, esa misma consideración se aplica a la tierra, los territorios y los ecosistemas que ocupan los propios centros de cuidado infantil.

En febrero de 2026, el anganwadi Kisan Bati, ubicado a orillas del río Yamuna, comenzó sus clases. Se construyó en colaboración con recicladores y agricultores locales, con materiales del propio lugar: recursos desechados a lo largo de la ribera del río que ahora tienen una nueva vida. Responde tanto a su entorno como a su comunidad.

"Mientras que el resto de las llanuras aluviales del río se están gentrificando rápidamente con los proyectos de urbanización de la ribera en Delhi", explica Janu, "este centro de aprendizaje atiende a comunidades agrícolas cuyos medios de vida han estado vinculados al río durante décadas".

Las inundaciones a lo largo de las orillas del Yamuna se han vuelto más frecuentes, ya que las tormentas cada vez más intensas, descargan más agua sobre la región. En los últimos años, el Yamuna ha alcanzado niveles récord, mientras que Delhi ha registrado los niveles más altos de lluvia en 40 años. Combinadas con un calor que rompe récords, estas condiciones exigen mucho de cualquier intervención arquitectónica. Un piso de esterillas de goma sobre palets de plástico eleva la superficie habitable por encima del nivel de las inundaciones y se adapta al terreno irregular e inestable que estas dejan; mientras que la estructura de bambú mantiene unido el edificio frente a la fuerza lateral de los fuertes vientos estacionales, que podrían agrietar o derrumbar un armazón más rígido. Los agricultores cubrirán el techo con plantas acuáticas del río, creando una pequeña pero significativa cámara de aire para aislar la cubierta de láminas, limitar la transferencia de calor y mantener a los estudiantes y maestros notablemente más frescos durante los sofocantes veranos de Delhi.

"Las familias de estos barrios siempre han utilizado materiales locales y técnicas de construcción provisionales como mecanismos de respuesta ante desastres naturales o crisis provocadas por el ser humano", dijo Janu. "Los materiales de construcción no solo se eligen por su asequibilidad, sino también por la facilidad para desmontarlos y reconstruirlos en caso de un desalojo o de riesgos climáticos. La innovación en estos contextos significa partir de estas tecnologías y los conocimientos tradicionales que las comunidades han utilizado a lo largo del tiempo, en lugar de trasplantar nuestra idea de diseño".

Las prácticas de construcción más seguras y sólidas que promueven Janu y su equipo, ayudan a que estos procesos existentes sean más sostenibles y resilientes.

La innovación en estos contextos significa partir de estas tecnologías y del conocimiento tradicional de las comunidades a lo largo del tiempo, en lugar de trasplantar nuestra idea del diseño.
Swati Janu, Social Design Collaborative

A nivel nacional, solo dos tercios de los 1,4 millones de centros anganwadi de la India cuentan con conexión eléctrica permanente, y aproximadamente la mitad tiene agua corriente. El intercambio de conocimientos puede ayudar a cerrar esa brecha. Tanto Udaan como Kisan Bati son modulares y de código abierto, sus diseños pueden adaptarse a las condiciones locales. Las mujeres que adaptan su propia casa para convertirla en una guardería utilizan kits que incluyen maquetas, folletos, carteles, un manual de autoconstrucción y plantillas para textos e iconografía. Los diseños ya se han replicado en unas 150 viviendas en zonas rurales de la India.

Siguen surgiendo nuevas guarderías, y Social Design Collaborative ahora trabaja con el Ministerio de Desarrollo de la Mujer y la Infancia para llegar a 25 comunidades más.

"Los espacios hermosos e inspiradores desempeñan un papel importante en la vida de las personas y en la creación de un sentido de orgullo y apropiación", dice Janu. "La belleza puede ser un poderoso catalizador del cambio social y la participación comunitaria que impulsa a los trabajadores sociales, activistas y abogados de derechos humanos a trabajar juntos de manera interdisciplinaria".

Social Design Collaborative es una práctica de arte y arquitectura con sede en Delhi que trabaja sobre cuestiones de justicia social, desde el derecho a la vivienda hasta la inclusión de género. A través de colaboraciones interdisciplinarias, el equipo trabaja con comunidades subrepresentadas que han quedado fuera de los procesos de desarrollo, haciéndoles accesibles la planificación y las políticas públicas. El estudio también apoya a comunidades autoorganizadas en la construcción participativa de escuelas, bibliotecas, guarderías y salones comunales.

Ciclo de apoyo: 2023, 2026