"Cuando eso ocurrió, la comunidad comenzó a preguntarse cómo garantizarían este espacio en la ciudad para las generaciones futuras", explica Pacheco. "El desarrollo y la nueva infraestructura eran necesarios, pero provocarían desplazamientos. Decidimos crear el Fideicomiso".
Un fideicomiso comunitario de tierras permite que una organización sin fines de lucro conserve la propiedad de un terreno y, posteriormente, venda o alquile viviendas, con el objetivo de mantener una comunidad y evitar el desplazamiento. El Fideicomiso de la Tierra del Caño Martín Peña garantiza que los residentes conserven sus hogares a pesar de esta reurbanización. Aunque es imprescindible, la reurbanización podría elevar el valor del terreno y crear las condiciones para la gentrificación, lo que desplazaría a los residentes de toda la vida que cuidaron estas tierras en sus momentos más peligrosos. Con el apoyo del fideicomiso de tierras, los residentes cuentan con la seguridad material y emocional que brinda la propiedad intergeneracional de la vivienda y con el respaldo de toda una organización.
Estamos tratando de integrar diferentes elementos que hagan de nuestro proceso uno más responsable con el ecosistema, pero también con el planeta.
"Hay un sentido de pertenencia muy fuerte", dice Pacheco. "Eres parte de una organización que trabaja contigo, a tu lado".
El Fideicomiso también garantiza que los planes de reurbanización de la comunidad sigan siendo participativos; desde su creación, ha ayudado a que las viviendas alrededor del canal sean más sostenibles desde el punto de vista ambiental, con la aprobación de las familias que viven en ellas. "Estamos tratando de integrar diferentes elementos que hagan de nuestro proceso uno más responsable con el ecosistema, pero también con el planeta". El Fideicomiso actúa como intermediario entre la comunidad y las entidades gubernamentales, con las que mantiene un “diálogo constante”, según Juliá, “contamos con esa validación de la estructura gubernamental de que el fideicomiso de tierras sí te protege a ti, a tu comunidad, a tu hogar y a tu desarrollo futuro”.
La vulnerabilidad que enfrentan los residentes a lo largo del Caño Martín Peña tiene repercusiones en toda la isla.
El Fideicomiso ofrece un modelo por el cual otras comunidades, incluso de otros países, se han acercado a este en busca de apoyo para desarrollar proyectos similares. "Por eso seguimos compartiendo nuestra experiencia... y tratamos intencionalmente de trabajar con otros grupos", explica Pacheco. "Tiene un gran potencial para replicarse a mayor escala...no solo como una estructura jurídica y de gobernanza, sino también para que la gente sepa que se puede pensar en la tierra de una manera diferente. No tiene por qué ser un proceso capitalista o impulsado por el dinero para que puedas ser dueño de tu tierra y cuidarla".